Declaración Universal de los Derechos Humanos: Artículo 19 - Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión - El final para los traidores a Dios verdadero está muy próximo, porque el mal es vencido siempre por el Padre eterno, padre infinito de amor, paz y bondad. Como dijo Jesús: el hombre solo será salvado por amor.Le ruego a nuestro amadísimo Dios, que tenga misericordia de los ignorantes y ciegos, pues ellos conducen este mundo de caos, horror y vileza. También le ruego, que deje que mentes inteligentes, sensibles y bondadosas tomen el relevo de esta realidad nuestra para liberarnos y evolucionar. También deberemos ser nosotros mismos los que nos ganemos los premios, el mayor de los premios es nuestra propia libertad, económica, social, mental y de tantas otras formas que no podemos disfrutar, cuando no comprendes que eres esclavo de los pensamientos de otro, unos pensamientos que heredaste al nacer y "NO" son tuyos.

viernes, 15 de marzo de 2013

La falacia del hombre femenino: el mayor timo a la mujer // Abandona la homosexualidad tras conocer La Conspiración del Movimiento Gay (testimonio) // El varón masculino, esa cosa tan despreciada… en el Día del Padre // Así funcionan las redacciones de las revistas femeninas (Elle, Cosmopolitan, etc) // Demoledor testimonio de un ex homosexual de padre frío y madre sobreprotectora // El sufrimiento masculino: más secreto que los Extraterrestres

Actualizado: 28/Marzo/2013

Rafapal.com:
La asunción por parte de la OMS de la conspiración de las hormonas feminizantes en los plásticos y cosméticos supone el principio del final de esa ingeniería social que fue el “hombre femenino”. Un invento que ha castrado al varón y ha impulsado a las mujeres a elegir hombres femeninos, que les permitan, a su vez, ejercer el rol masculino.

A comienzos de los años noventa las revistas Elle, Cosmopolitan, Telva, Vogue y Marie Claire comenzaron a promocionar al “hombre femenino” como la solución a las relaciones de pareja. Un hombre depilado, trabajado cosméticamente y lánguido, sin carácter, sin testosterona.

La Nueva Mujer debía buscar a un hombre tan femenino como ella en la creencia (falaz) de que así la entendería mucho mejor y dejarían de haber problemas de comunicación. Fue así cómo, en España, se promocionaron a hombres como Miguel Bosé, José María Mendiluce, Jesús Vázquez, Antonio Canales, Ricky Martin y Nacho Duato, entre otros, como los nuevos objetos de deseo. Todos ellos, resultaron ser homosexuales.

A lo largo de estos últimos años me han contado, directa o indirectamente, una decena de casos similares: mujeres que descubren que su marido (o pareja) la estaba engañando… con otro hombre. 
Es un golpe fuerte y, cuando te lo cuentan, uno se queda con poca capacidad de respuesta. Sé que esto es mucho más común de lo que mucha gente pensaría.

La cuestión se puede abordar desde diferentes puntos de vista y todos ellos son válidos y sumatorios, pero el más interesante es el igualitario. 
Durante los últimos 30 años nos sometieron a un tremendo lavado de cerebro a través del valor de la igualdad, como si fuera la panacea para todos los problemas: “cuanto más iguales, más paz habrá”. Esto es verdad en lo tocante al aspecto legal y económico pero rotundamente falso cuando hablamos de igualar a aquello que, NATURALMENTE, es diferente.


Si igualas algo que es diferente, lo estás pervirtiendo, estás trastocando su naturaleza y, tarde o temprano, lo acabarás pagando, porque la naturaleza devuelve todo a su orden natural (piensa en los terremotos, sin ir más lejos). La Paz llega cuando se respeta la Naturaleza de las cosas (y los seres); paradójicamente, la paz entre hombre y mujer se conseguirá cuando nos desprogramen de ideologías y nos dejen vivir como realmente somos: en la diferencia del yin y el yang está la clave de su mágica armonía.

A finales del siglo XX nos hicieron creer en la IGUALDAD fanáticamente. Creyendo que si hombre y mujer se convertían en completamente iguales (en este caso, suprimiendo sus roles masculino-femenino) se conseguiría la paz y la felicidad. De esta manera, la progresiva masculinización de la mujer dio pie a una consecuente feminización del hombre, cuyo modelo ejemplar fue Woody Allen; el hombre que liga dando pena, dando lástima. Muchas mujeres modernas cayeron en la trampa del sentimentalismo de algunos hombres muy listos y acabaron enganchándose a varones que, en lugar de brindar apoyo emocional, se acabaron convirtiendo en sus hermanos pequeños o… en sus hijos.

Los roles cambiados. Algunas se dieron cuenta a tiempo y acabaron buscando hombres masculinos pero otras, como las reseñadas, acabaron viendo cómo sus maridos se volvían… maricones. Es fuerte admitirlo pero, si lo piensas desde un punto de vista psico-sociológico, es tremendamente lógico.

La realidad es que si hombre y mujer son igual de femeninos (o masculinos) acabarán compitiendo por cada uno de los roles, como pasa en las parejas homosexuales, que son mucho más violentas que las heterosexuales, por cierto. Si la mujer se queda con el rol masculino en la pareja, el hombre tendrá que quedarse con el femenino, lo que acabará empujándolo a la homosexualidad.

Si alguien no comprende lo que acabo de decir, que piense en un equipo de fútbol que tuviera a Cristiano Ronaldo y Leo Messi: ¿de verdad crees que el equipo saldría beneficiado o acabarían compitiendo por el rol y uno de los dos terminaría en el banquillo?
Pues con la pareja, lo mismo.

Una vez que la OMS ha reconocido la Conspiración de las Hormonas femeninas en los plásticos y cosméticos, predigo un cambio de tendencia radical en los próximos años (o meses): el hombre femenino pasará de moda y las mujeres que se sientan contentas de su femineidad volverán a apreciar la sensibilidad masculina. 
Por cierto, una sensibilidad muy superior a la del hombre femenino, entre otras cosas porque es auténtica y sin aderezos ni fingimientos; siempre lo que no se ve a simple vista es mucho más profundo que lo aparente…

PD: En los segundos antes del orgasmo, se producen varios hechos muy significativos. La fusión del pene (hombre) y la vagina (mujer) llega a convertirse en algo tan sensible que ya no se sabe muy bien de quién es uno o la otra. Los hombres sentimos la vagina como si fuera nuestra y la mujer… parece que ella misma es la que gobierna el pene. Tanto es así que, como digo, en los segundos antes del orgasmo, a los hombres, de repente, nos sale una voz como aflautada y temblorosa, y la mujer (que se suelta) de repente pronuncia las groserías de un camionero aunque sea la más sensible y delicada. ¡Estás sintiendo como un hombre por unos segundos!! ¿Lo entiendes!

Lo que se está produciendo a nivel energético es la representación de la Energía Libre de Nassim Haramein en la que, a través del puntito yin dentro de su yang, el hombre se encuentra con el yin de la mujer, y viceversa, a través de su puntito yang, la mujer conecta con el yang del hombre. ¡Se conecta tanto que se incorpora la diferencia! El deseo sexual de un hombre sobre una mujer, y el de una mujer sobre el hombre, en definitiva, nace de querer conectar con esa Energía, que es justamente lo que no se tiene (por más que los new age se empeñen). En esos segundos “eres” ese otro ser, tan diferente biológicamente, y por eso te sientes completo al concluir, porque te has completado en el Tao, en la Unidad, no hay separación porque, a través de tu Amor, te has integrado con “la otra parte”.

Es fácil extrapolar que un hombre amariconado ha decidido integrar la femineidad que le falta en sí mismo, de la misma manera que una mujer “camionera” ha decidido incorporar en sí misma ese hombre que le falta y -secretamente- añora.

Ahora pensad por un momento en una mujer unida a un hombre femenino. ¿Qué ocurre durante el acto sexual? A menos que se produzca una inversión de roles (cosa poco probable, porque llevaría la relación a la esquizofrenia), la mujer mantendrá el rol masculino (el pene) y el hombre, el femenino (la vagina). Considero muy improbable que lleguen al orgasmo por la sencilla razón de que tienen las “herramientas” cambiadas, por no decir la Energía. Pero, de todas formas y como hipótesis de trabajo, siguiendo con la analogía anterior, ¿qué se podría llevar la mujer de ese hombre femenino en el momento del orgasmo? ¿más energía femenina? ¡Se volverá loca! ¡Acabará odiando a ese hombre! ¡Le puteará en la vida normal porque no le da lo que necesita: masculinidad!

Por el contrario, ¿dónde obtendrá ese hombre femenino la energía masculina que le lleve al orgasmo si su mujer no puede dársela? 
Evidentemente, en una sauna gay: allí es dónde el hombre castrado por la mujer se “venga” de ella. De alguna manera, y de nuevo paradójicamente, la homosexualización de los varones es la mayor declaración de amor a la mujer que pueden hacer: su venganza.

¿Y la mujer? Pues, evidentemente, esta misma es la explicación de por qué una mujer unida a un hombre muy delicado, que la comprende como una amiga… ¡acaba liándose con el butanero semianalfabeto pero masculino!

Fuente
http://www.rafapal.com/?p=19916


Abandona la homosexualidad tras conocer La Conspiración del Movimiento Gay (testimonio)

Rafapal.com: 
Desde que hace 13 meses publicara La Conspiración del Movimiento Gay, unos cuantos  ”gays” me han escrito para comentar sus historias personales y ver en qué momento de sus vidas les convencieron de que habían nacido así.

Sin embargo, el que vais a conocer a continuación es el primer “gay” que dice abiertamente que se ha dado cuenta de cómo le manipularon y ha decidido abandonar ese calificativo.

Sin duda, estamos asistiendo a un cambio de tendencia. En unos meses, pasará lo mismo con el hombre femenino y las mujeres volverán a valorar la masculinidad.

Rafa te escribo para felicitarte por tu escrito de esta mañana sobre la falacia del hombre femenino….mi vida esta marcada por todo tu escrito, infancia insegura donde solo recuerdo la figura materna, en la adolescencia entre mis inseguridades, el desconocimiento y el miedo hacia el sexo femenino, la ausencia de mi figura paterna y las influencias sociales me hicieron definirme como gay,(sin contar los quimicos que puedan haber influenciado..),etapa marcada por el vicio sexual para conseguir elevar la libido, promiscuidad que me llevo a tener humillaciones telefónicas de las esposas de mis parejas sexuales y descubrir que estaban casados,,,y a todo esto frustrado y extrañado de no encajar con ningun gay, porque obviamente buscaba masculinidad, supongo que por la ausencia de mi figura paterna, y siempre me veía rodeado de mariquitas ultralocas….así que ahora pienso que la homosexualidad no es natural, y si lo es,lo es solamente lo que antiguamente se decía de un 10% de la población y no la marea gay actual.

Aprovechar para decirte que ha sido maravilloso para mi descubrirte en internet,y que tu sueño se ha convertido en mi sueño. Me levanto y me acuesto siguiendo tus artículos y noticias y deseo con todas mis fuerzas que tu sueño se cumpla haciéndome a mí y a muchos, muy felices. Haces una gran labor desde mi punto de vista.Ojala nos veamos muy pronto en ese mundo nuevo que muchos soñamos. Te mando un saludo y toda la suerte del mundo.

Fuente
http://www.rafapal.com/?p=20563


El varón masculino, esa cosa tan despreciada… en el Día del Padre

Rafapal.com:
“¿Quién ha dicho que los hombres no lloran? ¡Las mujeres modernas quieren hombres sensibles!”: esto es lo que me decían mis feministas profesoras cuando comenzaban a salirme los pelitos en la barba.

¡JA! ¡Si Maritxu, Maite y Belén Aldea supieran que 25 años después los hombres no podrían ni defenderse en un juicio! ¡Si todos esos falsos gurús new age que pretenden que el hombre exteriorice sus sentimientos reconociera que, con una denuncia de su pareja, van a la cárcel sin posibilidad de defenderse! ¡Y les dicen que sean sensibles!!!!

Me gustaría echarme a reír ante tamaña contradicción pero esta vez, me duele demasiado, soy incapaz.

Hoy, festividad de San José, Día del Padre en el universo católico, toman posesión de sus cargos los nuevos gobiernos del Vaticano, Japón e Israel, lo cual le da anuestro amigo Benjamin Fulford qué pensar si todo ello estará relacionado. Hoy, estos temas me parecen secundarios.

Durante los últimos años he escuchado a muchas mujeres quejarse de la falta de hombres pero a ninguna le he oído preguntarse por la razón de ello.

Sé que, en silencio, a la mayor parte de las mujeres les duele en el alma cuando caminan por la calle ver a tantos hombres tan guapos de la mano de otros hombres: aunque no lo admitáis, la profusión de mariquitas en los últimos tiempos es la prueba de que “algo habéis hecho mal”.
Hoy, leo en Voz Populi un artículo sobre una biografía de la Casa Real española en la que el autor, inglés, dedica unos párrafos a la Princesa Letizia, representativa de la mujer moderna.
Hay bastante más sobre el carácter dominante, exigente y mandón de la Princesa de Asturias, quien, lejos de los focos, a veces suele comportarse como una diva: “En una ocasión iban en un avión privado y la princesa no paraba de quejarse al sobrecargo, diciéndole que hacía demasiado calor o demasiado frío. Al final, el sobrecargo le preguntó a don Felipe lo que debía hacer. El príncipe le contestó: “No importa, ella lo único que quiere es dar la lata. Estar al mando. Meterte un dedo en el ojo. Demostrar quién manda”.
Sé que muchas mujeres españolas se sienten identificadas con Letizia y, realmente, es muy significativo porque es un prototipo actual.

A lo largo de los últimos años, se han acercado a mí no menos de cuatro “fans” de esta página con las que he estado saliendo durante un tiempo. Pasada la fase de la seducción, me he encontrado con que ¡acababan discutiendo conmigo sobre las noticias que yo mismo les contaba en la web! ¡Lo podéis creer? ¡Delirante!

El último libro que acabo de parir y, en realidad, toda mi investigación ha ido destinada a entender qué pasaba por sus cabezas, tras darme cuenta de que no era un problema personal de alguna de esas chicas sino un “programa colectivo”. El programa de la “competencia con el varón”. El varón no puede quedar por encima en esa guerra imaginaria por su liberación que la mujer moderna está llevando a cabo para sanar una paranoica herida del pasado. El varón no puede saber más que la mujer de algo. El varón al que aman, en realidad, es un posible verdugo al que tienen que castrar.

Las mujeres no son conscientes de que tienen ese programa inoculado en su software mental. Un programa que les dice “el hombre ha dominado durante siglos y ahora nos toca mandar a nosotras”.

Poco importa que, como demuestro en el libro, la guerra de los sexos como motor de la historia sea una falacia; el caso es que ese pensamiento está inoculado en las mentes de las mujeres de todo el mundo “cristiano”.

Uno, que es consciente, no le guarda rencor a esas mujeres y sí rabia al sistema que les ha inoculado ese pensamiento pero, evidentemente, algún hombre visceral, que no sepa de todo esto, habrá podido reaccionar con violencia ante tanta culpabilidad sin sentido por cualquier insustancial motivo cotidiano… en el que el virus troyano feminista se desencadena. ¿Y cuándo se desencadena?

Pues, bajo mi experiencia, cuando la mujer empieza a notar que está perdidamente enamorada y que sus defensas bajan y se va a entregar al Amor, a la Confianza al 100% en el hombre que ama. Entonces es cuando el “troyano” actúa, diciéndole al oído: “te va a maltratar, te va a someter, como han hecho a lo largo de la Historia: no le dejes, rebélate”. En el programa que se ha inoculado en su inconsciente, la Mujer que ama a su Hombre está traicionando a las mujeres que han sufrido a lo largo de la Historia la persecución del “machismo”, luego tiene prohibido -repito inconscientemente- relajarse, confiar en el Hombre al 100% y vivir el Amor sin complejo de culpa. Por eso le comento a los hombres que se atreven a contarme sus problemas amorosos (el hombre sufre en silencio) que realmente no pueden hacer nada porque la mujer no es consciente de ese programa ¡porque está en su inconsciente! ¡Sólo sanando el inconsciente colectivo podremos vivir el Amor! ¿Entendéis ahora porqué escribí mi último libro y su vital importancia?

Así funciona este hechizo/ingeniería social que tiene como fin impedir que la Mujer conozca el Amor del Hombre. ¡Por algo llamo a las feministas “madrastras de Cenicienta”: porque no quieren que la princesita conozca el Amor!

Otros hombres, muchos más, ante la evidencia de que la mujer que aman les desprecia por el hecho de ser varón, encontraron refugio y cariño entre otros varones. Así de sencillo.
Mientras tanto, muchas mujeres gastan dinero en cursos de tantra aprendiendo las técnicas amatorias a manos de falsos gurús que ensalzan la energía femenina, mientras que las mujeres buscan la energía masculina que no llega, precisamente, por sus prejuicios mentales. Pero claro, nadie se atreve a decírselo porque halagándolas se gana más dinero (¿verdad que sí, Matías De Estéfano?).

Hoy, muchísimas personas hablan del amor y el amor y el amor pero son pocas las  que se atreven a decir la Verdad, que es la única vía para conocer el Amor (¿o es que un “amor de mentira” tiene algún valor?).

El Poder actual ha dejado al hombre masculino desamparado, no sólo sin posibilidad de defensa sino que, por el hecho de ser varón heterosexual, recibe todas las cargas impositivas y ningún derecho. Con lo cual, hoy día, los varones masculinos somos el segmento de la sociedad más marginado lo que, evidentemente, haga que muchos carezcan de fuerzas para la conquista femenina. ¿A qué hombre le gusta sentirse subvencionado por la mujer? ¡sólo a un gigoló! (Por cierto, esos hombres acaban abandonando a las mujeres que les mantienen y si no, que se lo digan a Paulina Rubio con Colate).

¿Resultado? La “liberación femenina” les ha dejado solas, añorando el regreso de El Hombre, obligadas a contentarse con varones femeninos que les dicen a todo que sí, cuando no, directamente homosexuales.

Esta es, crudamente, la situación en marzo del 2013, al final de estos tiempos. Hoy, día del Padre hay que recordar a todos los padres que no pueden ver a sus hijos por culpa de una paranoia colectiva que ha inoculado en las mujeres el pensamiento de que aquel al que aman es su enemigo. A todos los hombres que están hoy día en la cárcel y que han hecho que el “delito de machismo” sea hoy en España el que mayor número de presos concite. ¡Están teniendo que ampliar las cárceles para acoger a tantos hombres perseguidos por el feminismo gay! ¡Y nadie lo cuenta!!

Quien dude de lo que digo, que atienda las cifras del 2011 sobre este tema de la violencia de género.

El jueves estaré hablando del tema en Valencia y el sábado en Villena. Consultad lugares a la izquierda.

Cantó: Datos oficiales del CGPJ sobre denuncias por violencia “de género” 2011
C.G.P.J – Noticias Judiciales
http://www.poderjudicial.es/stfls/SA…ual%202011.pdf

Resumo, según el Consejo General del Poder Judicial:

- El número de denuncias por “violencia de género” en 2011 fue de 134.000 casos.
Suponen 367 denuncias diarias.
- Sólo 52.294 sentencias penales.
- De ellas, el 60% fueron condenatorias (31.403) y el 40% absolutorias (20.891).

Es decir, de 134.000 denuncias por violencia “de género” en 2011, sólo 31.403 resultaron en condena. Y por tanto: en sólo el 23,43% de las denuncias el acusado es declarado culpable. Estos datos suponen que hay 244 hombres no-culpables denunciados cada día en España.

Si tenemos además en cuenta que en estos casos la palabra de la mujer
vale, por ley (LVG), más que la del hombre y que se ha eliminado la
presunción de inocencia para el varón, estos datos se vuelven aún más
escalofriantes porque no sabemos cuántos de ese 23.43% de condenados lo ha sido sin las pruebas que en cualquier otro tipo de proceso habrían sido necesarias. Así que es posible que el número de hombres inocentes denunciados sea aún mayor.

Todos los denunciados en falso, incluso los que no son declarados
culpables (la gran mayoría de los denunciados) sufren la condena y el
estigma social al hombre denunciado por “maltratador”, la pérdida de la
custodia y prohibición de ver a sus hijos, las noches de calabozo y un
enorme daño moral y psicológico. Además de que, aun declarado
no-culpable, su divorcio pasa a tramitarse desde el juzgado especial de
violencia “de género” en lugar del normal, lo que conlleva una
inferioridad adicional a los ya de por sí sesgados divorcios en favor de
la mujer (90% de custodias a su favor).

Por si fuera poco, todas las denunciantes reciben todos los beneficios económicos (entre ellos subsidios especiales) y de otro tipo que da el gobierno a las “víctimas de violencia de género” aunque su denuncia sea falsa y aunque el denunciado no haya sido declarado culpable. Esto es así hasta el punto de se han dado muchos casos reconocidos de matrimonios que se ponen de acuerdo entre ellos para que la mujer denuncie al marido y así cobrar las ayudas:
Cae una red que presentaba denuncias por violencia de gnero para cobrar ayudas |
Andaluca | elmundo.es

Este incentivo puede explicar en parte, junto a otros como venganzas de
los ex-s y beneficios en el divorcio, estos escalofriantes números.

Os recuerdo que el 5% de los hombres mayores de 18 años ha sido ya denunciado (en los 7 años que lleva la ley aprobada) por violencia “de género”, probablemente más del 90% falsamente. Todo hombre, incluidos los que leéis esto, tendréis unas probabilidades muy altas de acabar denunciados en falso a lo largo de vuestra vida si esta ley sigue en vigor y seguimos a este ritmo, mayores que de sufrir un cáncer:

tomadlo muy en serio, como en el caso del cáncer, a menudo la gente no
se preocupa hasta que le ocurre a uno y le arruina la vida.

Y todo esto, cargarse el Estado de derecho y discriminar legalmente por
sexo, para que el número de mujeres muertas por sus parejas no sólo no
haya bajado sino al contrario. Gracias PPSOEIU por añadir a esas
víctimas de asesinato otras miles de víctimas de denuncias falsas.

Fuente
http://www.rafapal.com/?p=20565


Así funcionan las redacciones de las revistas femeninas (Elle, Cosmopolitan, etc)

"Kamasutra: supera los 7 pasos del Amor y
 logra una gran relación". ¿Alguien me puede
 explicar este titular? ¿Hay que "superar el Amor" 
para lograr una buena relación?
Seguro que muchas de las lectoras de esta página 
habéis sido lectoras de Elle, Cosmopolitan, Ragazza, 
Vogue o Marie Claire.
Rafapal.com:
Me juego el cuello a que, subyugadas por las atractivas imágenes de moda, nunca os habéis planteado quién escribe la revista. ¿Verdad que no?

Bueno, pues yo he trabajado, durante un tiempo, para Elle y Ragazza (en la sección de publirreportajes) y conocí las redacciones de Telva y Cosmopolitan, pues entrevisté a sus directoras (hace ya más de diez años, es cierto, pero no creo que hayan cambiado mucho), amén de conocer a amigas que trabajaban en Vogue.

Así que os puedo hablar con conocimiento. Desde dentro.

En pocas palabras, las mujeres que trabajan en esas revistas (salvo el área gráfica, que suelen ser un poco más libres, aunque, a su manera, también adictas a la estética) son chicas obsesionadas por la apariencia y por “formar parte” del grupo. [En gran medida, los periodistas masculinos también son así, pero hay diferencias sustanciales]. Son chicas con poca autoestima que piensan que estudiándose las tendencias de Francia, Gran Bretaña o Estados Unidos serán aceptadas como alguien “que sabe” y conservarán su trabajo, que es lo que les importa. Así pues, se estudian las ediciones extranjeras de esos países de sus respectivas revistas (y las de la competencia) y básicamente lo que hacen es copiar los artículos que ven allí y reproducirlos, cambiando los personajes por otros españoles. Es lo que tiene formar parte de una “franquicia” (tienen libre acceso a los contenidos).

Ahora bien, la pregunta subsiguiente es: ¿y cómo son las redactoras de las matrices inglesa, francesa o norteamericana? Jajajaja.

Pues pondría la mano en el fuego al afirmar que son el mismo estereotipo de mujer insegura y con poca personalidad, que se deja llevar por las modas como una barca en el océano.
Siguiente pregunta: ¿quién dirige las tendencias? ¿quién las crea?

Pues, básicamente, los ídolos creadores de opinión (tipo Madonna, Almodóvar, Gaultier, Vittorio & Lucchino, etc) que, a su vez, están manipulados y/o pertenecen a grupos masónicos, cabalistas, etc.

Tras trabajar un tiempo, como os digo, para la revista Elle, os puedo decir que las tendencias de moda de cada temporada son prácticamente unívocas, de lo cual se deduce que tiene un origen único. Es decir, se deciden en las logias a las que pertenecen los diseñadores y, básicamente, las revistas de mujeres cumplen con su función de propagadores de tendencias.
“¿Y qué hay de los artículos sobre sexo, relaciones, pareja, etc que se leen en esas revistas?”
El margen de libertad que tienen para publicar lo que las redactoras quieren es tan limitado que se podría calificar de “nulo”. Las líneas editoriales las marcan los consejos de la propia editorial y, de acuerdo al estudio sociólogico que manejan, hay una “mujer Elle”, una “mujer Vogue”, una “chica Cosmo” o “Ragazza” y en ese marco se manejan, no sólo a nivel estilístico sino moral o, si lo queréis, de costumbres.

Según la sociedad se va moviendo a tenor de las películas y libros que marcan tendencias (tipo “Crepúsculo” por ejemplo) o los actores y actrices que más gustan, las revistas se posicionan eligiendo sus referentes y modificando sus posicionamientos sobre… la homosexualidad, por ejemplo.

No hay ninguna posibilidad de que publiquen un artículo equilibrado sobre ningún tema por la sencilla razón de que su función no es cuestionar ninguna mentira sino adoctrinar sutilmente a las mujeres mientras les venden productos. Así pues, huyen de cualquier artículo que pudiera generar rechazo entre su propio público que ha sido condicionado previamente por las películas o, como digo, por los ídolos. Es más, en este tipo de revistas (y lo digo por experiencia directa) lo que de verdad importa es la portada: así pues, te pueden vender artículos en portada que luego no se corresponden con lo que encuentras en el interior (mirad el titular del “Kamasutra” que os incluyo y decidme si tiene algún sentido, por favor). Saben perfectamente que en la compra de una revista juega un gran papel los estímulos inconscientes, de ahí que siempre siempre siempre Cosmopolitan lleve la palabra “SEXO” en portada.

“Y entonces, ¿los artículos sobre pareja o sexo”".

Bueno, por lo que yo pude conocer en las redacciones de las revistas femeninas que pisé, a las redactoras les va bastante mal en el tema amoroso (como a todo el mundo, por otra parte), lo mismo que en el sexual, así que, básicamente hablan de oídas o por lo que hayan podido leer aquí y allí. No puedo asegurarlo con rotundidad, pero no me extrañaría que en la redacción de Cosmopolitan, no conozcan el orgasmo… ni de lejos.

O sea que, básicamente, todo lo que cuentan es mentira.

¿Un consejo?

Pues, para los hombres: si subís a la casa de una chica y encontráis el Elle, el Cosmopolitan, Marie Claire o Glamour, buscad el momento para salir por la puerta, a menos que queráis una relación sexual, en cuyo caso podéis pasar un buen rato, pero nada más. La mujer que lee esas revistas está, de una manera sutil, trastornada por información basura; condicionada para ser un mero objeto sexual. Seguramente, el caso más claro es la revista Cosmopolitan, que siempre siempre siempre ha de llevar, como digo, las palabras “SEXO” u “ORGASMO” en la portada. Haced la prueba. Sabiendo como sabemos que el orgasmo era como curaban la histeria femenina en época de Freud y que la sexología es hija del Psicoanálisis, es fácil deducir que la lectora-tipo de esta revista, la chica “Cosmo”, es una histérica. Belén Esteban, las “princesas de barrio” y, en general, toda la caterva femenina que aparece en los realitys show son, sin duda alguna, “hijas de la Revista Cosmopolitan”. Es decir, son el resultado de un minucioso lavado de cerebro consistente en la obsesión por el sexo y la apariencia, y, sin duda alguna, la frivolidad, que es el sello de todas estas revistas y que se mueven en el eje “soy una chica moderna” versus “quiero atraer sexualmente al varón para dejar descendencia” pero al mismo tiempo “no me quiero quedar embarazada porque quiero disfrutar mucho de la vida”. Este tipo de revistas viven de la neurosis de la mujer porque una mujer equilibrada, entre otras cosas, no está obsesionada por su imagen y, consiguientemente, no compraría la revista: así pues, si quieren seguir teniendo compradoras deben conseguir mantener la neurosis de sus lectoras en un estado apto para el consumo.

Aunque solo hablen del hombre y toda la revista esté orientada a atraerlo sexualmente, lo que saben es, precisamente, de cómo atraerlo para ese tema, pero nada más. La palabra Amor les es tan desconocida como a un pez el desierto del Sáhara. Simplemente, son mundos diferentes, así pues, si te has cansado de aventuras sexuales que no llevan a ningún lado, esta revista lo único que puede hacer es confundirte.

¿Mi consejo para ti?

Simplemente, no vuelvas a leer una basura de ésas, ni siquiera cuando vayas a la peluquería (a menos que quieras decodificarla, como hago yo, pero ¡ojo, que te pueden liar!)
No hay peor consejera para vivir el Amor.


Fuente
http://www.rafapal.com/?p=20597


Demoledor testimonio de un ex homosexual de padre frío y madre sobreprotectora

Hola Rafa,
Te quería escribir en relación al tema de la homosexualidad. Estoy muy de acuerdo contigo en que los poderes ocultos fomentan en la humanidad la degeneración sexual, entre otras cosas, la homosexualidad. Eso, como bien sabes, permite que la gente esté debilitada, hipnotizada, y destruye la familia, los valores y la conciencia.

Te escribo para compartir contigo mi propia experiencia personal. Yo he sido homosexual, o mejor dicho, he ejercido la homosexualidad durante 9 años (de los 15 a los 22 años). Y después decidí renunciar a la homosexualidad, y eso ya hace 16 años. Yo quiero dar testimonio, por lo tanto, de que es posible dejar la homosexualidad y vivir plenamente una sexualidad plena y normal, como heterosexual.

La homosexualidad es un tema muy complejo y cada persona es un mundo. En mi caso yo nací y crecí siempre sintiéndome hetero y jamás pensé que terminaría siendo gay.

En psicología no está claro hasta qué punto es determinante el ambiente y hasta que punto lo genético. Es verdad que muchos gays tienen claras tendencias desde que son muy pequeños, y eso, desde un punto de vista espiritual, obedecería no a la genética como piensan los científicos materialistas, sino a la consecuencia de aspectos egoicos que se vienen arrastrando de otras vidas, consecuencias karmicas. Pero también es bien conocido como el ambiente, la educación, los medios, la familia, puede estar determinando en ese niño que sus elecciones futuras vayan en esa dirección.

Por lo tanto, tanto el ambiente como la genética, influencian, pero es muy cierto que se está fomentando desde los poderes en la sombra que la humanidad se vaya degenerando cada vez más, para ser manejables.

El testimonio personal que yo quisiera aportar es el de una persona, como muchas otras, que han logrado dejar ese mundo terrible y perverso, ese circulo vicioso de la homosexualidad.
No es verdad que la homosexualidad sea algo natural y muy normal y que se comporten de forma saludable. La personalidad de la mayoría de gays recuerda a una caricatura ridícula y estereotipada de una mujer, pero no es una mujer.

La homosexualidad es un mundo, un circulo dantesco hipnótico, que atrapa la conciencia. El origen de la homosexualidad son los yoes, el ego, que con la experiencia sexual se van fortaleciendo y modificando toda la estructura psicológica, mental, emocional, energética de la persona. Basta una sola experiencia sexual homosexual para enraizar esos aspectos psicológicos en lo profundo del subconsciente de la persona. Por eso es muy peligroso ese discurso tan instalado en la población, hoy en día de que “para saber si te gusta tienes que probarlo primero”. 

Mi pregunta es ¿quién ha instalado ese tipo de creencias en la humanidad?

En mi caso, como decía, yo no era gay, pero sí tenía un caldo de cultivo para que sucediera esa primera experiencia que me fue envolviendo hacia ese mundo. Como a muchos gays yo he tenido un padre autoritario y frío y una madre sobreprotectora. Esa carencia de padre, sumado al miedo a lo femenino, a la mujer, por puro desconocimiento (ego en el fondo), me hizo sentirme inseguro como hombre. Además de eso te vas encontrando en plena adolescencia con una filosofía sexual llena de mitos y engaños, que fomentan la masturbación como algo normal, con películas que muestran a un prototipo de macho con el que tu no te sientes identificado, y un desconocimiento total de lo que es una mujer, mostrada como un objeto sexual vacío al cual se supone que tienes que desear si eres un macho…total, que te encuentras totalmente confundido y vulnerable. En mi caso, dado a mi carencia afectiva paterna, al final di con un hombre mayor que yo, que me fue engatusando para terminar aceptando tener relaciones con el a cambio de un poco de afecto y seguridad. Con 15 años no te das cuenta pero comprendí que esa persona se aprovechó de mi inmadurez e inocencia.
El caso que crees, sin haber conocido a una mujer, que eres completamente gay, pues cada vez te sientes mas atrapado en ese mundo. Un mundo, un tipo de sexualidad, que no te satisface en el fondo en absoluto, que no te encaja, que no te parece natural por mucho que te empeñas en autoconvencerte de que sí lo es. Es un mundo muy perverso, muy promiscuo, muy pasional, y muy alejado de la verdad de lo que realmente somos.

Salir de ese mundo hipnótico no es nada fácil. En mi caso fue a través de la experiencia espiritual. Atravesé una larga enfermedad terrible, que me pudo llevar a la muerte y que fue la forma de salvar mi Alma de ese infierno.

Me agarré a la vida y a la espiritualidad, decidí cambiar en profundidad de estilo de vida cuando comprendí que la sexualidad es algo totalmente trascendental y no una cuestión baladí o simplemente una diversión placentera como pretenden vendernos los poderes ocultos.
La psiquis está íntimamente relacionada con el sexo, y más aún, el espíritu, la conciencia, es un asunto profundamente sexual. El sexo es la vida y está en la base de todo, como bien se sabe desde todas las tradiciones espirituales antiguas.

Hombre y Mujer unidos son la base de la creación misma. Generan las tres fuerzas primarias de la naturaleza y del cosmos. El hombre y la mujer unidos en amor consciente son el Elohim sagrado y divino: Dios.

Quiero decir, por ultimo, que para un homosexual renunciar a ese mundo y vivir una sexualidad sana y natural al lado de una mujer, no es un camino fácil, requiere un proceso lento, consciente, voluntario, y tener conocimiento esotérico, espiritual, para saber como trabajar conscientemente esos aspectos psicológicos. Sin conocimiento, a pura voluntad, es muy difícil porque el ego nos gana la batalla y nos engaña.

Yo he trabajado, conscientemente sobre mi mismo, durante años. Pasé de creerme totalmente homosexual a empezar a sentir atracción hacia la mujer, sexual, emocional y psicológicamente. Mi acercamiento no fue a través de hacer el amor con mujeres, no, de hecho estuve como soltero durante varios años antes de tener mi primera relación. No tenía prisa y fui trabajando todas esas tendencias homosexuales. Mi intención era tener una relación seria, basada en el amor consciente, y no terminar siendo un don juan con las mujeres.

Durante la solteria trabajé con técnicas yoguicas, pranayamas, para transformar mi libido y sanar mi cuerpo fisico y cuerpos internos, manteniéndome en perfecto Brahmacharya, o castidad científica.

Cuando conocí a la mujer adecuada, a aquella que mi Alma y mi ser me hacía vibrar, decidí empezar una relación amorosa. Se trata pues de unir, sexo, corazón, mente y conciencia. Y como lo hice bien, a través del amor de ella, con compresión, fui sanando de forma muy natural, todos los complejos, miedos, bloqueos, relacionados con mi pasado, y fui abriendo mi corazón, mi mente, y todo mi ser, a la experiencia de amor con una mujer. La sanación, por lo tanto, no fue de un día para otro, pero si fue muy natural y placentera, agradable, hermosa y consciente.

Puedo decir que hasta mi cuerpo fue masculinizándose, mi cuerpo se fue sanando, hasta mi voz, mis modos, mi personalidad, se fue transformando sin esfuerzo, de forma natural, gracias al poder que tiene el sexo sobre todo el sistema psicológico y todos los sistemas del cuerpo. Mi psicología fue sanándose, y cada vez sintiendo mas atracción natural, más plenitud en la relación.

Yo no sabía, por que no lo había vivido, que el sexo natural entre un hombre y una mujer era tan maravilloso, satisfactorio, pleno. Yo creía antes que ser homosexual era lo normal, y que las mujeres no me iban a gustar, pero si llego a saber lo que ahora he vivido jamás hubiera aceptado vivir esas experiencias gays. Sentir la masculinidad, la virilidad que siento ahora, me hace sentir poderoso, fuerte, pleno, conectado a lo que realmente estaba destinado a ser. Animo, por lo tanto, a que los que quieran atreverse a dar el paso de que no van a quedar defraudados.

Dios no se equivocó, y cuando creo al hombre y a la mujer los hizo perfectos el uno para el otro. Los rechazos psicológicos, miedos, que sentimos hacia el otro sexo parte de nuestras heridas del ego profundas, y no son reales, son puro ego herido y autoengaños psicológicos profundos.

Perdona por haberte hecho el cuento largo, Rafael, pero no sabía como resumirlo más.
Un abrazo y a seguir en la lucha ¡!! Todo es posible, con conciencia, voluntad y Amor!
Mike – Psicólogo Holístico.


Fuente
http://www.rafapal.com/?p=20665#more-20665


El sufrimiento masculino: más secreto que los Extraterrestres

Rafapal.com:
Como decía hace días, en la época en la que indujeron a los hombres a llorar y expresar los sentimientos, se nos negó ¡al mismo tiempo! el derecho  a defendernos cuando la novia o esposa nos acusaba de haberla maltratado.

Una paradoja de proporciones majestuosas, ¿verdad? Al tiempo que te decían que “los hombres también lloran”, no te dejaban llorar por tu inocencia, que es la única manera honesta de llorar, por cierto. (Salvo los gays, los hombres no sabemos llorar de otra forma).
Tras años insistiendo con que la mujer llegara al Poder, contemplamos en España cómo las Corinnas, Cospedales, Báñez, Cifuentes, Anas Matos e Infantas son tan corruptas y mentirosas como los hombres.

Y ahí siguen las feministas de este país: negando que las mujeres sean capaces de mentir mientras denuncian ¡al mismo tiempo! las mentiras de sus oponentes políticas. Número 2 en el ránking de contradicciones.

Durante estas décadas en la que nos han martilleado con que el hombre debía aprender a expresar sus sentimientos y sus penas, no he visto un sólo artículo o reportaje televisivo sobre el sufrimiento masculino, sobre el desamor, sobre su pena.

Ni uno solo. Nueva y flagrante contradicción.

Por eso digo que es un tema más secreto que los Extraterrestres. Porque, por lo menos, de los Extraterrestres se habla ¡hasta en Congresos!, pero de esto…

¿Y de qué sufre el varón, vamos a ver “sabelotodo Rafapal”?

Pues por la mujer, queridos y queridas feministas, por la mujer. Por su frialdad, por la falta de su contacto, por que le eche en cara todo el sufrimiento de la Historia Humana, porque no se reconozca que todo lo que hace (el varón) es para entregárselo a Ella: primero a su madre, luego a su amor platónico, su enamorada, su mujer, etc.

Todo lo que han hecho los hombres en la historia ha sido por inspirado por la Mujer, así que, si algún mal hemos hecho, habrá sido inspirado, TAMBIÉN, por mujeres malas (que también las hay). Ahí tenéis la historia de Salomé, que pidió la cabeza de Juan el Bautista a Herodes Antipas, tras seducirle con su baile.

El hombre sufre por hacer cosas que no le gusta para llevar el dinero a casa. Sufre por el miedo al despido y se emborracha y se droga para sobrellevar la presión y estrés. Sufre por las humillaciones en el trabajo y sufre por tener que soportar gobernantes corruptos que le hacen la vida imposible, a él, y a su familia, a su mujer, vaya.

No bastando con ese sufrimiento, el de haber ido a guerras absurdas para defender a su familia (y su nación),  no bastando con el trabajo de siglos levantándose de madrugada y acostándose con el sol para ir al campo y más tarde a la fábrica para mantener a su familia, tiene que soportar que la mujer moderna le CULPABILICE de una supuesta deuda por “haberla tenido sometida” cuando la verdad es que ambos han sufrido juntos la esclavitud de la misma casta que se ha inventado el feminismo como cortina de humo e Ingeniería Social para destruir el Amor. (Así pues, las ateas “Madrastras de Cenicienta” acabaron con el católico pecado original… ¡y se lo traspasaron al varón! ¡Nueva contradicción!).

De esta forma, gracias a ese programa victimista que se activa en el momento más insospechado, muchas mujeres convierten cualquier nimio suceso de la convivencia o el noviazgo en una rebelión psicótica contra un “fantasma masculino” que deja al hombre humillado, sin poder comprender lo que sólo se puede comprender atendiendo al inconsciente y a los programas de manipulación de las masas por parte de la casta dirigente. Y que le conduce, o a la cárcel, o al movimiento gay, como todos sabéis.

Os podría hablar del insomnio, que es la consecuencia de un problema amoroso en el hombre; mientras la mujer se expresa llorando, el hombre trata de entender a través de la mente su comportamiento, de buscar una solución, y por eso no desconecta y no puede dormir. Tengo un amigo que lleva ¡6 meses sin dormir! a causa de una mujer que no sabe lo que quiere…
O de las canas que, sin duda alguna, aparecen de la noche a la mañana por una pena no expresada. O de la calvicie. O del alcoholismo. O de la adicción a todo tipo de estupefacientes…

Os podría contar muchas cosas, pero se me ocurre una mejor; la más poderosa, para explicaros el sufrimiento masculino.

Si de verdad queréis conocer el sufrimiento del varón, lo tenéis muy fácil: mirad a los ojos y a los ademanes de los hombres homosexualizados.

En sus gestos afeminados encontraréis al hombre que amó tanto a la mujer y sufrió tanto por ella, que acabó convirtiéndose, precisamente, en Ella. Tercera Gran Paradoja, ¿o será la primera?

No por casualidad, obviamente, esos hombres castrados, a los que llaman “feministas” son los que apoyan la paranoia de que el hombre es siempre el malo y la mujer, la buena; sufren tanto por Ella que se convirtieron en sus esclavos, hasta el punto de renunciar a su propia Dignidad, a su Honor, a su Verdad, a defenderse, vaya, con tal de recibir un poco de cariño.

También paradójicamente, las mismas mujeres que aman, y ante las que se arrastran sin dignidad, mandan a esos mismos hombres al purgatorio gay porque, evidentemente, un Hombre que no se respeta a sí mismo no es un Hombre. Y eso, a la Mujer, no le vale, claro. Y no lo respeta: le da literalmente “asco” (esto me lo ha comentado una mujer madura, pocas mujeres se atreverán a confesarlo).

Al final, la mujer se queda sola y el hombre, en el movimiento gay (o en la cárcel). Vaya panorama, y todo, por criminalizar al varón.

¿No creéis que ha llegado la hora de desterrar tácitamente la palabra “machista” y sustituirla por “descortés”, “desconsiderado”, “grosero”, “insensible” o, simplemente, “mala persona”?
PD. Me encantaría que, en este caso, y para romper esta censura, los varones me contarais el sufrimiento padecido con la mujer: ya sabéis, anécdotas de discusiones absurdas, y tal. Es probable que, colocando un espejo… Valientes, escribidme a periodico@rafapal.com


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